Distribución de aire

Para alcanzar una sensación de confort mediante el acondicionamiento de aire, es necesario conseguir uniformidad en la temperatura y casi ausencia de corrientes de aire. No obstante, si el aire no se mueve (una velocidad inferior a 8 cm/s se considera aire estancado), tampoco se consigue una sensación de bienestar.
Numerosos experimentos aconsejan situar la velocidad del aire dentro del recinto ocupado entre los siguientes límites: en invierno, entre 15 y 20 cm/s y en verano, entre 20 y 40 cm/s.
Para un sistema que funcione en invierno y verano, entre 15 y 25 cm/s.