Las corrientes de convección son producidas por las diferencias de temperatura que ocasionan diferencias de densidad de aire. Las corrientes de convección producen un movimiento típico del aire que sube y baja continuamente y que mantienen el polvo y los microorganismos en movimiento, favoreciendo el contagio de elementos patógenos.
Cuando se trata del aire impulsado a un local, aire frío en verano y caliente en invierno, debe hacerse con la velocidad adecuada, para que se mezcle convenientemente con el de la habitación pero sin que ocasione molestias a los usuarios.