No es bueno que exista una variación apreciable de la temperatura, es un inconveniente tener los pies y la cabeza a distintas temperaturas.
El sistema de calefacción de suelo radiante es la que produce una temperatura más constante en la habitación. En cambio, con el sistema de radiadores se originan unas corrientes de aire, llamadas de convección, que producen unas variaciones de temperatura bastante acusadas.
Otro problema lo constituyen las superficies frías, como las ventanas, que tienden a contrarrestar el efecto de temperatura uniforme.