Otro sistema es hacer pasar el aire directamente a través de la solución o del absorbente. Cuando se emplea este procedimiento, se utilizan dos depósitos: uno que contiene el absorbente activo y que está deshumidificando el aire y otro de reserva. Cuando el absorbente ha perdido su capacidad, el aire pasa al otro depósito y, mientras tanto, el anterior se regenera a base de calentarlo y evaporar la humedad que había retenido.