La respuesta lógica es sencilla: la misma cantidad de calor por unidad de tiempo que entra por la diferencia de temperaturas entre el exterior y el interior del local, más el calor que éste pueda recibir procedente del sol, más el calor por unidad de tiempo generado en el interior.
La carga térmica no es otra cosa que el calor por unidad de tiempo que entra en el local; por ello es tan importante el cálculo de la carga térmica, aunque el objetivo final sea la determinación de la potencia frigorífica necesaria de la máquina que ha de producir el frío.